martes, 30 de diciembre de 2008

Migas de pan (pieza)

Todos eran cómplices, las palomas de las plazas, el desconocido de las gafas, el violín ausente y mis propias palabras, un cebo propicio anzuelo incluído...palabras como "felicidad", "regalo", "deseo", "festín" ya gastadas al tacto y el gusto, poco de misterio podrían albergar, herramientas pulidas del uso enmohecido de la trivialidad momentánea. Códices descifrados...

continua en...

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Entendiendo diciembre

Parado en el borde del Mundo...

Los cielos rojos... nubes propicias... sombrillas voladoras...

lunes, 1 de diciembre de 2008

Charlie Parker

Pues yo nada...a veces me miro el espejo tan solo para encontrar la mitad de mí que decida tomar turno al frente de esta "comisión valorativa", de este juicio congelado, de este jurado imparcial y cruel a la vez que es la realidad objetiva. Y tantas mitades soy...imperfectamente situadas dentro de categorías que David Torrens intentó resumir (triste empeño) dentro de su "bufón" y su "trágico" que son, a estas alturas, los hemisferios de mi rostro.

Hay noches en las que sueño estar completo, utopía, lanzamiento, intolerante idea llena de luz...todo una farsa de mis sentidos que anteponen anhelos al ejercicio de la objetividad...

Escucho música, leo, trasiego palabras en mis escritos, pienso en nimiedades, deambulo por las calles. Todos son sucedáneos y como tal son eternamente insuficientes, eternamente imperfectos, eternamente dolorosos en si mismos y en la ausencia que no consiguen apagar.

Me siento solo...uno de esos sentimientos. Mi combustible a pasado a ser el mero odio, la necesidad de probar que no me he equivocado, la vocación de resistencia propia del insurgente. Me levanto de la cama por eliminación, por antítesis, por llevar la contraria...

Me levanto y sonrío mecánicamente.

Esos son, también los precios a pagar por la libertad de elegir o la libertad de no ser elegido, como es el caso; y de salir con dignidad de ello. Hay cosas peor que estar solo y quizá una de ellas es la ilusión de la compañía, aunque al final todas las compañías son una ilusión, per sé y la soledad temida es un estado permanente...

Pero hay ilusiones e ilusiones y yo, por una vez, quiero escoger las mías.

Son las 3 pm del lunes 1ro de diciembre de 2008 y yo miro al mar a través de las ventanas...costumbre harto enunciada como para no parecer un recurso literario. Miro las olas de demente metal y escucho, agazapado tras su puerta, a Charlie Parker.


Quizá la locura...

martes, 11 de noviembre de 2008

300

El Centinela en la bruma,

Ned Land y su arpón,

la Anciana de encajes,

el Borracho en el fondo,

la Novia en el umbral,

el libro sin anaquel,

El Anzuelo y la Carnada,

Hemingway y Picasso.

Todos, sin confabularse siquiera,

conspiran, desde tu llegada,

hacia tu Llegada;

Esa manifestación de un

Milagro

que no ha acaecido en

nuestra edad

Y que por tanto no puede

ser predicho,

o materializado en la conciencia

de los mortales.

Elegía del no ser.

Esperanza y emboscada.



La tarde es joven

y Ellos, pacientes, saben.

Echar fuera la paloma

...Y en otoños como este, salir a la calle, la estepa, la selva y todas sus variaciones y metáforas parlantes. Tomar el lazo corredizo, las puntas envenenadas, la red, el puñal. salir a cazar Palabras sobre el cadáver tibio de la tarde.

Palabras...Palabras, sí...Ese jjuego de niños, esa lluvia incandescente de agujas. sin sentido...ni origen...ni destino.

atraparlas, digo, para ofrendarlas en los altares, o gastarlas al teléfono, o susurrarlas en los recintos propicios...

En ello residía el verdadero sentido y deleite de todo este Universo al que nos condenaste.
"Cacería de versos" le llamábamos...

jueves, 2 de octubre de 2008

Alma

Consigno de esta manera mi epifania. Era el Bajo G de los geógrafos, aquel para turistas, locos, amantes obscenos, obreros de la palabra. El G de las fuentes áridas y los zapatos de bronce olvidados.

Las 19:12 h: En Calzada y G, entre el Hotel Presidente y el Ministerio de Relaciones Exteriores, justo detrás de lo que fuera estatua de Tomás Estrada Palma hay existe una fuente y sobre esa misma fuente, sentado en una postura imposible, creí ver a un niño de unos 10 años con un saxo tenor en las manos.

Epifanía sí, visión profética si se quiere...

Un niño de ojos pícaros, con camiseta de boxeador y la cara de Ignacio Villa, que se desvaneció en el aire simple, entre un aplaudir de pies descalzos.

Fue solo y cuando arribé a salvo al muro del portal del Hotel, cuando la nota pícara del saxofón logró alcanzarme...

Profecía entonces...

sábado, 20 de septiembre de 2008

La reconstrucción de los hechos


Ok, me rindo, punto final.
Demostrada la afirmación compartida de que Temperamento es la mejor banda de Jazz en activo en este país. No hay nada más que decir, cerrado el capítulo y hablemos de otra cosa...que, a fin de cuentas, los que fuimos al concierto del sábado en la noche en el Amadeo fuimos privilegiados testigos del ejercicio del genio magnificado, abrumador. Fuimos humillados con cada nota, demostrada nuestra mediocridad incluso como espectadores incapaces de asimilar toda la riqueza que el talento de estos músicos ponía ante nuestros atónitos dedos.
¿Detalles? No vale la pena... ¿no te estoy diciendo que ni siquiera estando ahí pudimos darnos cuenta de todo lo sucedido?
Para empezar, el sabor de un encuentro como este se siente mucho antes de que se llenen los asientos y se atenúen las luces. Afuera del teatro merodeaban los reencuentros, a fin de cuentas el público del jazz no es desconocido, sino hacienda de sueños, compartidos entre algunos que, sin ser pocos, se conocen como los habitantes de la más recóndita aldea.
Besos, sonrisas, intercambios de teléfonos, comentarios. Todos parecían compartir un secreto en común que los transformaba en la misma masa codificada.
Adentro la temperatura atenuada “para protegerle la voz al artista”, como es costumbre, no alcanzaba a mitigar los rigores de un verano esbozado en la meteorología pero instaurado de facto en el alma.
Roberto comenzó con un puñado de temas conocidos y no tanto. Los solos se sucedían con intensidad, ejercicio manifiesto del dominio. Para empezar Zalva, conmutando entre 5 instrumentos, como si nada. ¿Has oído hablar de un hombre que toca 3 tipos de saxofones, clarinete y flauta? Es una pregunta retórica.
En un momento determinado acopló a Guayo y su percusión y set de efectos sonoros. Como todos los conciertos de Temperamento, Roberto disfrutó a plenitud de su inveterada costumbre de interactuar con el público, así ante la entrada del cajón y al presentar el número, comentó que estaba dedicado "al país de Bulgaria" interrogando a la asistencia si había "alguien de Bulgaria por ahí".
Hasta ahí era un concierto normal, es decir, un concierto normal de Temperamento, lo cual equivale a decir que era magnífico, pero este adjetivo no fue suficiente luego de que J.L. Chicoy tomara la guitarra eléctrica.
Con el jazz pasa algo (estuvimos comentándolo en la sobremesa) el melómano no se siente exaltado por las notas sino todo lo contrario. Escuchar jazz, sentir como te corre por las venas te lleva en muchos casos a un letargo similar a un trance hipnótico, en el cual todas las imágenes pueden desaparecer y las notas toman la batuta de tu cuerpo, eres todo oído, literalmente.
Algo de eso me sucede personalmente, he tratado de explicarlo, comparándolo con los sueños de opio que describe Conan Doyle o Poe, pero no es lo mismo, cuando entras en Trance con el jazz, tienes percepción de tu entorno, pero simplemente carece de importancia, solo la música importa.
En esos dos temas con Chicoy experimenté personalmente la cúspide de mi trance personal y aquellos que me acompañaban en el concierto (algunos de los cuales era "vírgenes" o sea, que venían a un concierto por primera vez) admitieron experiencias similares.
Rober mismo entró en trance un par de números después acompañando piano y voz en un lamento, luces bajas, y la mano derecha al cielo, pero bueno, Rober toca con una mano como otros solo pueden aspirar a hacerlo con dos.
Luego se levantó lentamente y dirigiéndose al público dijo: "ahora, antes de terminar, Ramsés (baterista) les va a explicar dos o tres cosas ahí". Acto seguido Roberto y Zalva dejaron la escena, las luces se detuvieron y amainaron y solo una enfocó directamente a Ramses, que comenzó CON LAS MANOS DESNUDAS a hacer un solo de batería que detuvo el río del universo. por 6 minutos. Durante ese tiempo y casi sin notarlo seguimos la evolución de sus dedos sobre los parches, sin aliento, hipnotizados, dormidos acunados por un sueño de tambores.
Luego lentamente y sin dejar de tocar, las luces subieron, los otros músicos regresaron y Ramses aferró las baquetas una vez más para, sin perder el ritmo, emprender el último tema de la noche...
O eso creímos nosotros, que, tras la salida de los músicos, saludos y fotos, nos negamos a irnos a ritmos de "otra, otra".
Roberto salió, seguido de la banda...
"Ok, que quieren que toque..."
Los gritos se solapaban: "Zamazú" afirmaron a mi izquierda, arriba, a la derecha...
Una voz de mujer, imaginada en las gradas altas, gritó "Congo Árabe" moción que secundé a todo pulmón, y bueno, lo siento, es, en definitiva, mi tema preferido...
"70" "¿quién dijo que era fácil" "pa que no hables" "El Niejo" todos fueron propuestos...
"Eso mismo digo yo" soltó Zalva "¿quién dijo que era fácil?"
Roberto le puso coto al asunto llamando la atención sobre un tema de fondo: "Espérense un momento, porque está Zamazu y Zamazamazu, cual de las dos..."
Con una mano ensayó los primeros compases de "Zamazamazú" en el piano, el público se animó "esa, esa".
Tocó 3 canciones más "Congo Árabe" (qué para mi leve decepción fue menos intensa y más corta que la versión que aparece en el disco), "El Niejo" (en la que cantamos a coro como si de David Calzado se tratara) y, finalmente su clásico siempre repetido y pedido: "70"...
A estas alturas llevo ya varios días intentando exorcizarme de estas melodías, cada vez que me distraigo resulto invadido por las notas y me sorprendo tarareando...espero que esta terapia de resultados. Tampoco me ayuda el que no deje de escuchar sus discos...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Al Raschid

Por este medio pongo en vuestro conocimiento información relativa a una serie de eventos de los que fui infortunado y casual testigo.
El 6 de septiembre del presente, a las 23:15 h, encontrábame yo a la espera de un ómnibus en la parada cita en calle Línea entre A y B.
A tales horas y a pesar de ser el día sábado, el lugar estaba totalmente desierto, encontrándome con la única compañía de una adolescente extravagantemente vestida, al menos para mis cánones, la cual arribó con diferencia de minutos después de mí, proveniente del lado de la calle G.
No intercambiamos miradas o comentarios previsibles , no me inquirió por la hora o por la posibilidad de haber perdido algún bus. Quizá fueran barreras generacionales o subculturales las que nos impulsaron a fingir que el otro no estaba ahí. Quizá fuera ese el comportamiento de rigor.
Estaba oscuro y no lo vimos llegar, quizá se materializó desde la sombra misma. Era un traje andrajoso y una barba arremolinada, eran los ojos de Lezama bajo la sombra incierta. Eso era...
El Mendigo, supongo que lo fuera, extendió el puño cerrado ante los ojos de la joven y antes de que alguno pudiera acertar la solidez de una moneda, dio a la luz un mendrugo de pan sobre la palma de su mano.

“Para resistir Iluminada- afirmó- debe reconstruir la Esperanza desde la Desesperación: como un deber (es un deber) como un juicio.
Debe hacer oficio y fe de la Esperanza como necesidad fisiológica y motor de vida en suma. Solo la sistematicidad salva...
De otra manera no es posible resistir, no es posible, la vida es demasiado sórdida, demasiado banal, demasiado...
La confianza en lo imprevisible es un analgésico y, por tanto, clínicamente útil.
La respuesta ante los círculos cerrados y los callejones sin salida es siempre reinventarnos, cualidad, la de Proteo, que solo te será otorgada a cambio de la misma Esperanza, que es, también, la propiedad que tienen determinadas manifestaciones de la sustancia, de atrapar la luz de los Sueños”.

Los faros del autobús que llegaba acertaron la penumbra.
Un gesto de prestidigitador y carterista deslizó el Mendrugo en el sorprendido bolsillo de la mujer. El Mendigo huyó doblando B arriba en dirección a la nada.
El Bus también huyó sin que decidiera tomarlo.
La muchacha hurgó en el bolsillo por unos segundos dejando entrever la posibilidad del mendrugo en su puño cerrado.
Miró a ambos lados, nunca a mí y cruzó la avenida. Tomó Abajo hasta el mar, mientras yo seguí hipnotizado el péndulo de su brazo derecho.
En el Malecón, sin que mediara la apropiada advertencia que me hubiera permitido impedir a tiempo el acto, lanzó el pan en su palma a la espuma incierta con un gesto amplio como el que usamos para aventar granadas o rosas.
Hago constar todo lo anterior a la espera de que sean adoptadas las medidas pertinentes al efecto, teniendo en cuenta la gravedad de estos eventos. Como bien sabe, la Esperanza es altamente contagiosa y el agua un vehículo propicio.

lunes, 12 de mayo de 2008

Respondiendo Posdatas...


Un beso...

PD: o,, o, este,,, este,, qué te parecen dos ? :)


Dos es la dosis exacta para el recuerdo, dos impedirá que, a pesar de la prudencia, resista el impulso o el castigo infinito (para ambos) de olvidarte. Dos te pondrá en mi nómina de pagos a principios de mes, en mi libreta de abastecimientos, en la plantilla de mi fábula de Esopo. Dos te pondrá a tiro de mis cañones, a 42 Km y 195 m, dos pisará el acelerador, abrirá las llaves, soltará las amarras, iniciará la ola, desencadenará el motín, limpiará la recámara de mi arma (¿alma?). Dos soltará a los perros, saltará la cerca electrificada, establecerá contacto con Houston, encontrará el tesoro, regresará a la tierra. Será la arenga en todas las manifestaciones, salvará a la damisela en todos los cuentos, hará los 12 trabajos con más eficiencia y calidad que el tal Hércules y será debidamente recogido en Mitos y Leyendas, con prólogo de Robert Graves. Así pues, y ya que preguntas, dos, sin ser suficiente más que como comienzo, será lo más atinado.

lunes, 28 de abril de 2008

Mensaje en una botella...

En Marianao, cerca de la casa de unas primas de mi papá donde íbamos casi todos los años, vivía un señor que tenía tres gatos de estos, simpatiquísimos. Les había puesto los nombres de los Marx Bros: Groucho, Harpo y el otro que nunca recuerdo, eran animalitos mansos y de pelo suavísimo, casi terciopelo !y con unas caritas! jugaba yo mucho con ellos y jamás me arañaron, quizás reconocían a un congénere.
Ahora, al comprender cuanto dependo de un mierdero par de cristales para ver las cosas que escribo o las que quiero observar me doy cuenta (una enésima vez más) que aquel señor se fue y se murió en España, que las primas de mi papá están hechas unas viejas chochas, que mis padres ya no están y me dejaron, que mi sobrino tiene novia, que no puedo jugar tennis como antes, que la música que me gusta está demodée y que mis años -a cada rato, por joder- me pasan la cuenta de los inviernos que me quedan. Dicen que así es la vida.
Menos mal que existen los recuerdos.
Perdone el amigo las ausencias, siempre se le pensó.
S.
PS: De los gatos nunca supe que pasó con ellos, pero no me preocupo: somos animales fuertes.

miércoles, 2 de abril de 2008

Cuento Gótico

Era el final, el Enemigo Público No. 1 fue sacado a rastras de su inhóspita celda. Sus verdugos lo desnudaron y le hicieron vestir las infamantes ropas azules de los condenados, le encasquetaron una gorra de Industriales y lo lanzaron sin contemplaciones a la Plaza, abandonándolo al furor de las masa homicidas.

viernes, 28 de marzo de 2008

Imputaciones que hacerle a Borges

I

En la cima de la Verdadera Ciudad, el día 174 de un año bisiesto, el Aleph se manifestó en el mármol de un banco mínimo y abandonado en la inmensidad de una explanada afuera del colegio de La Salle, en la Iglesia de Jesús del Monte.

¿Quién puede fumarse en paz un beso lunar o inventarse Odas Mínimas, con la Ciudad transpirando sus luces entre bocanadas de smog necesario?

Tendida, Desnuda, no pudo Goya pintarla así...con el filo del alba en los ojos.

II

Bajo la Verdadera Ciudad y quizá solo por un segundo, el Zahir fue, a todas luces, el par de ojos negros de una Muchacha sentada en una larga canoa de piedra fundida.

Anochecía...

sábado, 22 de marzo de 2008

Guía de Navegación para Turistas . Capítulo 4, Sección 3.

¿Cómo reconocer la llegada de la Primavera a la Ciudad?

De acuerdo con estudios climáticos, sociológicos y demográficos, existen 14 indicios probados de la llegada de la Primavera a la Ciudad:

  1. Ya no hay frentes fríos.
  2. No hay ciclones todavía.
  3. de hecho, los meteorólogos lucen aburridos en el reporte del Tiempo.
  4. La sección de Entomología del Museo de Historia Natural parece haberse mudado completa para la lámpara de tu cuarto.
  5. Tus amigas de la secundaria, tus primas, tus compañeras de la oficina, la secretaria de tu Jefe y la vecina solterona de los bajos, comienzan a mirarte con cara de carnero.
  6. La rotonda de la Ciudad Deportiva empieza a oler a hierba mojada.
  7. En la televisión ponen tennis, gimnasia artística, patinaje sobre hielo, los dias en que toca baseball.
  8. Hay más escombros en las esquinas.
  9. Mucha más gente que de costumbre, comienza a hablar mal de los Industriales.
  10. Todas las semanas suspenden un concierto.
  11. La Chismosa del barrio difunde rumores sobre embarazos, derrumbes y paros respiratorios.
  12. Lavas muchas medias.
  13. Circulan 2 veces más bomberos y 3 veces menos policías por la calle.
  14. Comienzas a escribir bobadas sobre la primavera en tu blog.
Nota: La presencia de cualquiera de estos indicios en solitario, puede ser coyuntural y no estar ligada necesariamente a un cambio de estación, la presencia de todos a la vez, es indicio inequívoco de la llegada de la Primavera.

martes, 18 de marzo de 2008

La Llegada II

Desesperado huí por los pasillos intentando escabullirme hasta mi refugio, sintiendo sus pasos reptar detrás de mí.

Cerré la puerta apoyando el cuerpo en barricada inútil. Corrí cerrojos y activé alarmas rústicas. Empujé contra la entrada a la vieja máquina de coser, a la cama y su colchón, a los libros todos, a la decrépita máquina de escribir Underwood, a los lapiceros y a los tapices medievales dibujados por mi sobrina, a un clavel marchito y a la caja de ajedrez, al televisor panda (con al menos 2 programas de entrevistas, una serie de moda y un juego de baseball aun rodando adentro). Arrimé a esta improvisada estacada, incluso a los más temidos y sinceros espejos…¿Cuánto vale la Verdad ante el Miedo?

Cubrí las rendijas con toallas de papel, pañuelos almidonados y tiras de antihistamínicos.

Aun así, la temida Primavera que llegaba, continuó filtrándose a borbotones…

La Llegada I

Los Insectos abrevaban en las márgenes de una de las tibias bombillas eléctricas del Autobús de Todos los Regresos. A largos tragos sorbían la luminiscencia con sus mil bocas microscópicas mientras discutían a grito pelado, con los gestos sordos de sus alas de acrílico.

Para los Insectos, y para aquellos que, como yo, descifrábamos hipnotizados sus signos, la señal era clara: la hora de la Llegada estaba cerca.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Las Ruinas


A diferencia de otros rincones, portales a incognitas dimensiones disfrazados de ordinario, el Morro es solo eso, un Morro.

Consultada la bibliografía existente al respecto, determinamos que existen diversas explicaciones al fenómeno del Morro. De acuerdo con la más aceptada, los españoles lo construyeron hace siglos, calculando, de manera premonitoria, que la Feria del Libro no cabría adecuadamente en Pabexpo.

Algunas fuentes históricas, sin embargo, niegan esta explicación , apoyando la teoría de que los españoles se habrían tomado el trabajo de acumular este impresionante montón de rocas y de disponerlo de manera tan artística con el solo objetivo de fortificar el acceso al puerto de la Habana.

Esta irracional hipótesis, por supuesto, es rechazada de plano por la mayoría de la comunidad científica, que esgrime en contra de ella el argumento de que de ser, en efecto, una construcción defensiva, la flota británica en 1762 no se la hubiera cargado y seguido con su asunto con tanta facilidad.

En la última congregación de académicos alguien sugirió la naturaleza castrense de los cañones que asoman en todos los rincones, pero el argumento fue desestimado inmediatamente ante el incontestable razonamiento de que "el Prado tiene leones y a nadie se le ocurre decir que es la jungla".

Como sea, la realidad documentada es que el Morro no cupo en los barcos en los que España evacuó su ejercito colonial en 1898, y que la retirada fue lo suficienemente precipitada como para no dar tiempo a desmontarlo y embalarlo apropiadamente, así que simplemente lo dejaron ahí, encaramado en su peñon.

Con el tiempo los cubanos le encontramos nuevos usos al viejo carcamal, inaugurando así una tradición nacional que se extiende hasta nuestros días y que ha sido seguida por las bolsas de yogurt transformadas en envolturas para meriendas escolares y las paletas de helado que se convirtieron en pistolas de juguete.

martes, 4 de marzo de 2008

Bravata

Un banco en 19 y H. El proyecto 23. Un rincón olvidado del Morro. Un baño en un viejo edificio en Calzada. El mar frente al Hotel Panorama. Guanabo, cerca de unos pinos. Un parqueo, una acampada, un muelle y una reja. Todos los parques, los cines, todos los metros del Malecón, los teléfonos, todas las lunetas de teatros a oscuras, todas las tardes de verano. Por estos, y otros orificios, le hice el amor a esta Ciudad.

domingo, 2 de marzo de 2008

Droga

Domingo improbable, nominal, perdido entre papeles secos, ventanas cerradas y mal café.

La tarde se va a la mierda ante la mirada impávida del monumento a Maceo en G y Malecón cuyo caballo mueve la cola de bronce quizá para darme aliento, o seduciéndome para que juntos nos robemos el diamante defectuoso en la torre de Casa de las Américas.

Lo siento, no puedo salir a jugar, estoy castigado.

Es el hastío, que me gana. Aparto cristales, remodelo la música. Dejo que Djavan se entienda con las luces de sodio, con las voces y las campanas y con el ruido del tráfico urbano, él sabe...

"Açaí
Guardiã
Zum de besouro
Um imã
Branca é a tez da manhã"

Ya no me herirá igual de fuerte la página en blanco...

miércoles, 27 de febrero de 2008

Spot de "Andar la Habana"

Refieren los anales de la Capitanía General de Cuba, que para 1770, año en que el Barón Johann von Kessel se instalara en la Isla dando comienzo a la leyenda del Castillo de Bellavista, ya era, el Café de 23 y 12, la recia taberna de piratas que todos conocemos.


martes, 26 de febrero de 2008

Malecón

La Ciudad es una puta gozosa, de costas abiertas siempre ansiando ser deseada, penetrada, poseída por una turba lujuriosa de Olas y Hombres; para gozarse perdida bajo el torso desnudo del Mar y preñarse de edificios mestizos y plazas bastardas y de toda esta Babel de gemidos hirvientes.

Temida era la Ciudad en sus deleites y temido era el Mar que la cabalgaba, y es así que los cautos diseñaron el Muro, como un inmenso cinturón de castidad en la loca cintura de esta Diosa.

Pero la Ciudad Verdadera, ardiendo en la Noche, eyacula sueños en cada rincón y nos conduce al Muro, ahora invadido de nuestros festejos y para siempre abandonado por su propósito primigenio, como un fusil poblado de flores.

21:06

Las luces han muerto de inanición y en mi cuarto chirría un Haiku, ya saben uno de esos insectos endecasílabos, abro la gaveta en la que parece haber hecho campamento y lo dejo que escape de un salto:

“Incluso en mi ciudad duermo ahora como un viajero.”

Tal y como imaginaba, era enorme

lunes, 25 de febrero de 2008

Confesiones de un editor borracho


Michale Ende estaba parado en el portal del cine Yara. Honestamente no tengo ni idea de como llegó ahí, tampoco es que importe mucho. Ahí estaba el viejo truhán con sus espejuelos a media ceja y su barba de expedicionario de la Kon Tiki.

Y en eso se le acerca Bastian. Es una bola de sebo sudorosa, de cara colorada y pullover manchado, nada que ver con aquel modelo adolescente que pusieron en la peli.

Igual, venía con un helado de a peso de esos que venden en el Kiosko que está detrás de la parada de la 222 y como había tenido que hacer tremenda cola y era un gordo parásito, estaba de mal humor, por lo que fué bastante grosero al pedir indicaciones sobre una dirección. Michael Ende se molestó y decidió perderlo.

-Mira- le dijo- sigue recto por el frente del"Habana Libre", dobla en la esquina y coge 25 abajo por todo el lateral del hotel. Pasa la parada de la 2 y una cerca de pirle que hay ahí y sigue hasta que llegues a la esquina del hotel Saint John's. Vas a ver un parque y enfrente dos toldos. Uno es un Sylvain y el de al lado es adonde tu vas. No te fijes en los libros que hay en la vidriera, entra y pregunta que ahí es donde venden pizzas.

Así fue como realmente empezó "La historia sin fin".

viernes, 22 de febrero de 2008

La Cosa Perdida...

Esta mañana un click erroneo (bien se sabe que los marinos con pata de palo somos bastante neófitos en esto de "navegar" por la Red) me lleva de regreso a las páginas de Shaun Tan:

http://www.mirroroftheworld.com.au/imagination/begins/lostthing/pagebypage.php


Hoy te regalo un libro que (igual que yo) no es como los otros.

jueves, 21 de febrero de 2008

Proyección

En el portal del Chaplin acampaban los Nibelungos, esa tribu de espectros bajados de la Luna. Se apretujaban bajo la lluvia de faros, añorando la oscuridad de las Salas, pues es el de los Nibelungos el más nocturo de los pueblos. Sombra que en las Sombras a las Sombras va…

Heterogénea congregación, Babel de subculturas, edades, credos. Los Nibelungos no descienden de un tronco étnico único, son la conjunción de muchas nacionalidades: Jubilados, Estudiantes, Freakies, Vampiros, Masturbadores, Enamorados, Locos…

Esa ralea, en comunidad aletargada sobre las losas de mármol, soñando sus pantallas de plata. Espera…

Al fin se enciende la luz mínima de la taquilla, alguien descorre el pestillo a las puertas de vidrio. Comienza…

miércoles, 20 de febrero de 2008

Distancia

Ayer, mientras esperaba un omnibus en una hastiada parada, un conductor distraido me arrojó esta canción por la ventanilla:

"Tuvo la distancia un corazón, no sé por qué razón, quedó cubierto por las aguas. Creo que vivía enamorado y solo, pero su amor fue una hoja que el caudal llevó.


La vida pasa así, como los ríos que hacen su camino desigual y largo.


Quiso refugiarse en un rincón del tiempo que pasó, como las aguas de los ríos, pero recordando se ha quedado, lejos, hablando solo del dolor y de empezar de nuevo.


La soledad es también como los ríos que hacen su camino desigual de piedras en el fondo y ancha realidad que quedará sin agua"


No fuí al Mella la noche del "Alguien me habló de amor" y solo tengo recuerdos borrosos de haber visto a Xiomara Laugart en la TV en los 90's, pero me apunto inevitablemente bajo la bandera del que diga que tiene "la voz más profunda y devastadora que haya resonado jamás en esta Isla". Sus canciones son himnos inevitables desgarradores, deben ser cantados de pie y firmes, como un canto de batalla, porque también eso es el amor.

Starbuck

Mi maletín cayó de un avión que cubría la ruta entre San Juan de Puerto Rico y Nueva York. Por eso habla en spanglish y le mira el trasero a las mujeres y jura “por su bolsa madre” que Carlos Santana es el mejor guitarrista del mundo.

Mi maletín prefiere que le llamen “bolso” aunque suene femenino, porque para él “los maletines son sacas rígidas y estiradas, pobladas de papeles y poseída por un ejército de hombres de camisas a cuadros, que nunca corren riesgos o suben al autobús” y mi maletín es, por sobre todas las cosas, un aventurero.

Mi maletín (yo le sigo llamando así, solo por verle rabiar) es un microcosmos dormitando dentro de una nebulosa de lona negra.

Mi maletín, por el que vagan libros viejos, papeles anónimos y la novela en ciernes que me catapultará a la fama, las revistas de un chicano profesor de la A & M University y todos los vestigios de mi mundanidad: una caja de mentitas mojadas en la lluvia, mi cepillo de dientes, un puñado de preservativos sueltos y un boleto del Festival anterior, trastocado en involuntario marcador de mi diccionario de francés.

Mi maletín, mi escudo, mi morral, mi almohada y cobertor, mi Sancho Panza, mi Cueva de las Maravillas, mi Teddy Ruxpin…

martes, 19 de febrero de 2008

Graffitti


Navegando paredes me encontré este cartel:

"Quiero hacerte lo que la Primavera le hace a los Cerezos"

Nunca en mi vida he visto un cerezo y la primavera me es tan ajena como la sutilidad que requiere en esta tierra el distinguirla del verano, pero igual, te trajo a mi memoria pues yo también deseo verte florecer.

Así, a falta de flores, te regalo muros.

Trampas del Tiempo...

Los parques no corresponden al dominio de este mundo. Son países en sí mismos, ciudades de otra dimensión en la que las magras reglas que rigen la existencia diaria rehúsan aplicarse.

En los parques, por ejemplo, todos los días son soleados, a despecho de este clima ecléctico (como todo lo nuestro) que nos gobierna. Son el Nunca-Jamás de infinitos Peter Pan de rodillas raídas y sonrisa amplia, que vienen con sus guantes, balones, raquetas, poodles, libros coloreados, cometas, chivichanas, cuadernos; a debatirse entre olas de entretenimiento.

Solo en los parques tienen solución los problemas de álgebra, solo en los parques puede lucir soleada la poesía de Cesar Vallejo, solo en los parques los Heathcliffs y las Catherines viven felices para siempre.

Pero más poderosa es la noche, en la que desciende el Largo Hechizo…pues todos los parques de la Verdadera Ciudad son bosques encantados en los que los Hermanos Grimm no se atrevieron a aventurarse.

Así, cuando palidecen los bancos y los árboles se tornan serios, estos rincones de la fantasía robados al cemento y las avenidas grises, se pueblan de criaturas míticas: amantes, bandidos famosos o anónimos, bestias y trasgos, depredadores y carroñeros, galanes y asesinos.

Los parques, esos modestos imperios de la magia, son puertas por las que la Ciudad se fuga de sí misma…

lunes, 18 de febrero de 2008

Habana 7 y 15 pm.


La Ciudad, esa falacia de los geógrafos, es apenas una construcciónde los sentidos cercana al espejismo...

La Ciudad es una carcasa magra dentro de la cual, como un caracol de luz se esconde la Verdadera Ciudad.

La Ciudad somos nosotros, los que la habitamos diluyéndonos en sedimentos de memoria que las paredes atrapan.

La Verdadera Ciudad: esta de personas cabalgando los muros simples, es móvil (como en algúna historia de Jonathan Swift), muere y renace a cada segundo, tiene piernas y alas y sueña (¿acaso se equivocaban los poetas?) y recuerda.

Se revela apenas a los Elegidos, a los que salimos a buscarla tras el antifaz de ventanas que la oculta...

Esta Bitácora que te dedico a tí; soñando quizá seducirte para que salgas de mi mano, volando sobre los techos raidos, a cazar esa huidiza Utopía de la que te hablo; es apenas el recuento de mi transcurrir por calles, a guisa de trasnochado Marco Polo.

No escondo mis intenciones, la Ciudad y Yo te hemos deseado desde hace mucho, te acechamos bajo nuestras máscaras cotidianas: un transeunte que pasa, una tonada que escapa de las ventanillas de un auto, la risa del mar en las tardes. Demasiado hemos esperado ya...

Vengo, entonces, a mostrarte la Ciudad que soy bajo mis pasos...