sábado, 22 de marzo de 2008

Guía de Navegación para Turistas . Capítulo 4, Sección 3.

¿Cómo reconocer la llegada de la Primavera a la Ciudad?

De acuerdo con estudios climáticos, sociológicos y demográficos, existen 14 indicios probados de la llegada de la Primavera a la Ciudad:

  1. Ya no hay frentes fríos.
  2. No hay ciclones todavía.
  3. de hecho, los meteorólogos lucen aburridos en el reporte del Tiempo.
  4. La sección de Entomología del Museo de Historia Natural parece haberse mudado completa para la lámpara de tu cuarto.
  5. Tus amigas de la secundaria, tus primas, tus compañeras de la oficina, la secretaria de tu Jefe y la vecina solterona de los bajos, comienzan a mirarte con cara de carnero.
  6. La rotonda de la Ciudad Deportiva empieza a oler a hierba mojada.
  7. En la televisión ponen tennis, gimnasia artística, patinaje sobre hielo, los dias en que toca baseball.
  8. Hay más escombros en las esquinas.
  9. Mucha más gente que de costumbre, comienza a hablar mal de los Industriales.
  10. Todas las semanas suspenden un concierto.
  11. La Chismosa del barrio difunde rumores sobre embarazos, derrumbes y paros respiratorios.
  12. Lavas muchas medias.
  13. Circulan 2 veces más bomberos y 3 veces menos policías por la calle.
  14. Comienzas a escribir bobadas sobre la primavera en tu blog.
Nota: La presencia de cualquiera de estos indicios en solitario, puede ser coyuntural y no estar ligada necesariamente a un cambio de estación, la presencia de todos a la vez, es indicio inequívoco de la llegada de la Primavera.

martes, 18 de marzo de 2008

La Llegada II

Desesperado huí por los pasillos intentando escabullirme hasta mi refugio, sintiendo sus pasos reptar detrás de mí.

Cerré la puerta apoyando el cuerpo en barricada inútil. Corrí cerrojos y activé alarmas rústicas. Empujé contra la entrada a la vieja máquina de coser, a la cama y su colchón, a los libros todos, a la decrépita máquina de escribir Underwood, a los lapiceros y a los tapices medievales dibujados por mi sobrina, a un clavel marchito y a la caja de ajedrez, al televisor panda (con al menos 2 programas de entrevistas, una serie de moda y un juego de baseball aun rodando adentro). Arrimé a esta improvisada estacada, incluso a los más temidos y sinceros espejos…¿Cuánto vale la Verdad ante el Miedo?

Cubrí las rendijas con toallas de papel, pañuelos almidonados y tiras de antihistamínicos.

Aun así, la temida Primavera que llegaba, continuó filtrándose a borbotones…

La Llegada I

Los Insectos abrevaban en las márgenes de una de las tibias bombillas eléctricas del Autobús de Todos los Regresos. A largos tragos sorbían la luminiscencia con sus mil bocas microscópicas mientras discutían a grito pelado, con los gestos sordos de sus alas de acrílico.

Para los Insectos, y para aquellos que, como yo, descifrábamos hipnotizados sus signos, la señal era clara: la hora de la Llegada estaba cerca.