Ayer, mientras esperaba un omnibus en una hastiada parada, un conductor distraido me arrojó esta canción por la ventanilla:
"Tuvo la distancia un corazón, no sé por qué razón, quedó cubierto por las aguas. Creo que vivía enamorado y solo, pero su amor fue una hoja que el caudal llevó.
La vida pasa así, como los ríos que hacen su camino desigual y largo.
Quiso refugiarse en un rincón del tiempo que pasó, como las aguas de los ríos, pero recordando se ha quedado, lejos, hablando solo del dolor y de empezar de nuevo.
La soledad es también como los ríos que hacen su camino desigual de piedras en el fondo y ancha realidad que quedará sin agua"
No fuí al Mella la noche del "Alguien me habló de amor" y solo tengo recuerdos borrosos de haber visto a Xiomara Laugart en la TV en los 90's, pero me apunto inevitablemente bajo la bandera del que diga que tiene "la voz más profunda y devastadora que haya resonado jamás en esta Isla". Sus canciones son himnos inevitables desgarradores, deben ser cantados de pie y firmes, como un canto de batalla, porque también eso es el amor.